Pese a algunos avances reflejados en el Informe de Inclusión Financiera 2025 del Banco de España, la exclusión financiera continúa siendo una de las desigualdades más invisibles y persistentes del país. Miles de personas siguen encontrando dificultades para acceder en condiciones adecuadas a servicios bancarios básicos, una situación que afecta especialmente a los colectivos más vulnerables.
Desde AICAR‑ADICAE advertimos de que los progresos registrados son insuficientes y que tanto las entidades financieras como las administraciones públicas deben asumir compromisos más ambiciosos para garantizar una inclusión financiera real y efectiva.
¿Qué es la exclusión financiera?
La exclusión financiera se produce cuando una persona no puede acceder de forma adecuada a servicios esenciales como cuentas bancarias, medios de pago, atención presencial, información clara o canales accesibles de reclamación.
A esta situación se suma la ausencia de una definición unificada de “consumidor vulnerable”. Cada sector aplica criterios distintos, lo que genera inseguridad y deja fuera de la protección a muchas personas que necesitan apoyo específico.
Los colectivos más afectados
El Banco de España confirma que la exclusión financiera golpea con mayor intensidad a determinados grupos sociales.
Personas mayores
La digitalización acelerada de la banca y el cierre masivo de oficinas han reducido drásticamente la atención presencial. Muchas personas mayores se ven obligadas a utilizar herramientas digitales para las que no siempre cuentan con conocimientos suficientes.
Personas con discapacidad
Persisten obstáculos de accesibilidad como cajeros no adaptados, páginas web poco accesibles y ausencia de atención personalizada.
Habitantes de zonas rurales
Aunque la accesibilidad financiera ha mejorado en algunos municipios pequeños, siguen existiendo localidades con servicios limitados o inexistentes. La reducción de oficinas continúa afectando especialmente al medio rural y a las zonas envejecidas.
Personas con bajos ingresos
Las comisiones, los requisitos de vinculación y la falta de productos adaptados dificultan el acceso normalizado al sistema financiero.
Migrantes en situación irregular
Se trata del colectivo más excluido. El propio Banco de España reconoce que los inmigrantes en situación irregular encuentran enormes dificultades para abrir cuentas bancarias, lo que les empuja directamente a la exclusión financiera.
Los datos son especialmente preocupantes. Se calcula que entre 614.000 y 838.000 personas se encuentran en situación irregular en España, mientras que apenas existen 82.903 cuentas de pago básicas abiertas. En la práctica, menos de una de cada ocho personas potencialmente necesitadas dispone de una cuenta de este tipo.
Una digitalización sin alternativas reales
La exclusión financiera se ha agravado por la rápida digitalización de los servicios bancarios. En los últimos años, las entidades financieras han cerrado miles de oficinas y reducido plantillas, obligando a numerosos consumidores a operar exclusivamente a través de internet o aplicaciones móviles.
Esta transición no ha ido acompañada de medidas suficientes para garantizar que todos los consumidores puedan adaptarse. Muchas personas carecen de competencias digitales o necesitan atención presencial para gestionar cuestiones complejas relacionadas con sus ahorros, préstamos o seguros.
Además, los productos financieros son cada vez más difíciles de comprender. Hipotecas, tarjetas revolving, seguros vinculados o inversiones requieren conocimientos especializados que no siempre están al alcance de los consumidores. Desde AICAR DICAE llevamos décadas denunciando cómo esta complejidad ha facilitado cláusulas abusivas y prácticas poco transparentes.
Menos oficinas y soluciones insuficientes
El Banco de España destaca que entre 2021 y 2024 la población sin acceso bancario en su municipio se redujo y que el número de municipios sin acceso también descendió.
Sin embargo, esta mejora convive con un dato preocupante: los puntos de acceso financiero disminuyeron un 2,52 %, principalmente por el cierre de oficinas, que cayó un 8,61 %.
Mientras los indicadores oficiales muestran una mejora relativa de accesibilidad, la banca sigue retirándose físicamente de muchos territorios y sustituyendo oficinas por alternativas temporales o limitadas.
Un ejemplo claro es el “ofibuses”, oficinas móviles que el Banco de España considera útiles para ampliar cobertura. Actualmente existen más de 1.100 unidades que alcanzan alrededor de 540 municipios.
No obstante, el propio informe reconoce que estos medios alternativos siguen siendo poco conocidos y utilizados.
Desde AICAR‑ADICAE consideramos que estas soluciones no pueden convertirse en el modelo principal de atención financiera, estos no sustituyen una oficina estable, no garantizan atención continuada y en muchos casos ofrecen servicios limitados.
La Cuenta de Pago Básica no está funcionando
Otro de los grandes problemas es el fracaso parcial de la Cuenta de Pago Básica, creada precisamente para facilitar el acceso bancario de personas vulnerables.
El Banco de España admite que este instrumento no está cumpliendo adecuadamente su función. Las dificultades burocráticas, las barreras documentales y la aplicación restrictiva de la normativa antiblanqueo continúan dejando fuera del sistema a cientos de miles de personas.
Qué medidas reclama AICAR‑ADICAE
Desde AICAR‑ADICAE defendemos que la inclusión financiera no puede depender únicamente de medidas parciales o soluciones temporales. Es necesario adoptar reformas más profundas y garantizar derechos efectivos para todos los consumidores.
Entre las principales propuestas destacan:
- Obligar por ley a mantener atención presencial suficiente en todos los municipios.
- Reformar la Cuenta de Pago Básica para que sea realmente accesible y gratuita.
- Reforzar la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero.
- Impulsar programas de educación financiera accesibles para colectivos vulnerables.
El Informe del Banco de España confirma avances, pero es evidente que persisten brechas profundas que afectan a cientos de miles de personas.
Para AICAR‑ADICAE, la exclusión financiera no se resolverá únicamente con digitalización o medidas simbólicas. Hace falta regulación firme, obligaciones claras para la banca y un modelo financiero verdaderamente accesible, inclusivo y centrado en las necesidades de los consumidores.
Os recordamos que, ante cualquier problema financiero, cualquier consumidor puede acudir a informarse a AICAR‑ADICAE.
Paloma Sanz
Técnica de Consumo y Licenciada en Derecho

